He pensado en tu sonrisa y en tu forma de caminar

Fuiste el primero en hacerme olvidar el mundo como lo conocía, haciendo que todos mis sentidos perdieran el culo por ti. Me quisiste y me mataste a partes iguales mientras yo te mordía a todas horas. Pero no me di cuenta de que te estaba perdiendo. Me reencontré con ese dolor en el pecho, un viejo amigo mío, del vacío que me dejaron aquellos ojos tuyos que ni la luna podía ya curar. Era tarde para intentar olvidar, para borrar, para correr marcha atrás. Y es que lo malo no es eso, sino que, cuando me preguntan por ti, sonrío. Sonrío porque te recuerdo, porque revivo, porque te siento cerca tres segundos seguidos antes de volver a notar tu ausencia. Y me siento como una idiota. Creías que te había olvidado, pero te llevo tan dentro que ni con un pico y una pala podrían sacarte de aquí. Y aunque tengo mil dudas, encontraría mil y una razones para volver a verte y mirarte desde el otro lado del coche;
porque te echo de menos;
que lo sepas.

Comentarios

  1. No puedo decir que me indentifica del todo, porque yo nunca tuve una relación con ese chico, nunca fuimos nada, y creo que en tu relato das a entender que compratieron muchos momentos. Sin embargo, "Creías que te había olvidado, pero te llevo tan dentro que ni con un pico y una pala podrían sacarte de aquí.", eso fue como una frase perfecta, y es que es cierto, cada ves que recuerdas a esa persona sonríes, pero a la vez notas su ausencia.
    Muy hermoso, desborda talento en la manera de escribir, de expresar.

    Muchas mariposas violetas, Barbara.

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  2. Te he nominado a un pequeño test en mi blog, ¡pásate, si quieres! :)

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